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Otro Himno a San Isidro Patrón de los labradores. |
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San Isidro glorioso |
LA ROSA DEL AZAFRÁN
Música: Jacinto Guerrero
Libreto. Federico Romero/ Guillermo Fernández Shaw
Estrenada en el Teatro Calderón de Madrid el 14 de marzo de 1930.
Cuando siembro voy cantando,
porque pienso que al cantar,
con el trigo voy sembrando
mis amores al azar.
No hay empresa más gallarda
que el afán del sembrador.
¡Por sembrar en tierra parda
soy a gusto labrador!
Pisan mis abarcas la llanura,
raya el firmamento mi montera,
porque al sembrador se le figura
que es el creador de la panera.
Y el grano arrojo
con tanto brío,
que me parece
que el mundo es mío…
¡Ah!
Sembrador
que has puesto en la besana
tu amor:
la espiga de mañana
será tu recompensa
mejor.
Dale al viento
el trigo y el acento
de tu primer lamento
de amor…
Y aguarda el porvenir,
sembrador.
Todos No hay empresa más gallarda
que el afán del sembrador.
Por sembrar en tierra parda
¡quién no fuera labrador!
Juan Pedro Vuela la simiente de mi puño,
cae sobre la tierra removida,
siente la caricia del terruño
y abre sus entrañas a la vida.
Y al sol de mayo,
que es un tesoro,
millares brillan
de lanzas de oro.
Sembrador
que has puesto en la besana
tu amor:
la espiga de mañana
será tu recompensa
mejor.
Dale al viento
el trigo y el acento
de tu primer lamento
de amor…
¡Y aguarda el porvenir,
sembrador!
Una espiga dorada por el sol, el racimo que corta el viñador, se convierten ahora en pan y vino de amor, en el cuerpo y la sangre del Señor. (bis)
1-Comulgamos la misma comunión. Somos trigo del mismo sembrador, un molino, la vida nos tritura con dolor, Dios nos hace Eucaristía en el amor.
2-Como granos que han hecho el mismo pan, como notas que tejen un cantar, como gotas de agua que se funden en el mar, los cristianos un cuerpo formarán.
3-En la mesa de Dios se sentarán, como hijos su pan comulgarán. Una misma esperanza caminando cantarán. En la vida, como hermanos se amarán.

CANTO MEDIEVAL
Para ser a Dios propicio
a Madrid peregrino;
a Madrid peregrino y hace falta pues llorar.
Yo emprendo este ejercicio,
con gran fé y sin vanidad.
Rezo a la Madre de Gracia,
que ella pida al hijo Dios,
nos veamos en el cielo,
junto a San Isidro el Labrador.
Bis

POESIA:
A San isidro yo canto
que era pobre y era santo.
Fue por los días mejores,
el campo vestía flores.
Debía ser primavera,
crecía la sementera.
Pronto abandonaba el sueño
este santo madrileño.
San Isidro Labrador
sale al campo antes que el Sol.
Y se pone a trabajar
a los pies del vendaval.
Ve rezar a las hormigas
y las llama sus amigas.
Ve volar a los gorriones,
y les enseña oraciones.
Los bueyes se quedan quietos
en el silencio del huerto.
Deja el arado en la encina
y su rostro se ilumina.
Se arrodilla en el sembrado
y se queda ensimismado.
Mal vestido en su pobreza,
de rodillas ¡qué grandeza!
¡Qué señorío y nobleza
en medio de su rudeza!.
- Señor, tu voluntad sea...
(se le olvida la tarea).
- Das el árbol, das el trigo,
das la sombra y el abrigo.
- Das la lluvia en el verano,
todo brota de tu mano.
- Das la leña en el invierno,
nos das todo, Padre Eterno.
Así rezaba el Señor
San Isidro Labrador.
Y se le pasan las horas,
mientras él ora que ora.
¡ Bajan ángeles veloces
con herramientas y hoces.
Y se ponen a segar
la cebada del lugar.
Vuelve a moverse el arado,
por los ángeles guiado.
Los bueyes, en movimiento,
daban muestras de contento.
Y nunca vieron las flores
tan hermosos labradores.
Los peces del Manzanares
notaron sus alaridades.
Cuando se ocultó la luna
vieron sus alas de pluma.
¡ Un hortelano lo ha visto!
eran ángeles de Cristo.
¡ Eran rubios y espigados
y volaban afanados!
El milagro sucedió
a los pies del Labrador.
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Según la Ley
2/1982, de 23 de Diciembre, la Comunidad Autónoma de Madrid cuenta con su
propio himno. |