Recorrido por el Madrid de San Isidro

R. M. I. P. Congregación de San Isidro

 

 

 

 

 

ITINERARIO:

 

CASA DE SAN ISIDRO

En la plaza de San Andrés, esquina a la costanilla de San Pedro (Metro Latina) se sitúa la Casa de San Isidro, donde construyeron los Vargas su casa-palacio. En esta casa vivió San Isidro. Allí se produjo el milagro del Pozo, el cual aún se conserva. Tiene una profundidad de 27 metros más tres de agua. En la reciente excavación se han encontrado materiales en su fondo fechables en el siglo XIII, algunos de tradición musulmana. En el solar que ocupa esta casa murió San Isidro, y en ella se construyó una capilla. Robello y Vasconi lo relata en estos versos:

Junto a San Andrés, tenía este señor [Juan de Vargas] una casa, a donde Isidro y María obedientes se hospedaban. En un aposento bajo se les dio vivienda Sana, cuyo aposento es capilla hoy donde la fe cristina, al labrador madrileño, Santo por divina gracia, culto le da y reverencia, y sus acciones ensalza.

Levantada la capilla en el año 1608, fue reformada en 1663 y después de nuevo entre 1783 y 1789, época de la que data la decoración actual.

Las pinturas murales que cubren las bóvedas fueron realizadas por Zacarías González Velázquez. El óvalo central representa la apoteosis de San Isidro, y en la bóveda de la nave aparecen dos ángeles que sostienen una corona de laurel mientras otros dos presentan una banda con la inscripción: Hice dormivit in domino (aquí durmió en el Señor), aludiendo a la tradición según la cual el Santo murió en este lugar.

El retablo es del siglo XVIII de madera pintada imitando mármol. Un arco de punto alberga una escultura de madera policromada que se encuentra en la capilla desde el año 1663

El edificio cambió de propiedad siendo los Condes de Paredes y más tarde del marqués de Peñafuente. En 1986 fue adquirido por el Ayuntamiento de Madrid quien lo ha restaurado con proyecto del arquitecto Valentín Quintas Ripoll. En él se ha instalado el museo arqueológico municipal ,

Además del pozo y la capilla, merece destacar la reconstrucción del patio renacentista del siglo XVI, que fue desmontado ,por la ruina del edificio y del que se ha reconstruido en parte siendo una pieza única junto al del patio del colegio imperial en la c/Toledo, con una perspectiva muy intereSante desde sus galerías, con un bello jardín en el centro , este museo es gratuito y contiene la llave del cofre de Santa María de la Cabeza.

 

PARROQUIA DE SAN ANDRÉS

Plaza de San Andrés, nº1. Tno. 91365 48 71

San Isidro fue feligrés de esta parroquia, miembro de su Cofradía Sacramental, y fue enterrado en su cementerio, junto al templo. La primitiva iglesia de origen mozárabe, fue una de las diez parroquias de Madrid que aparecen señaladas en el fuero de 1202, y de ella apenas quedan vestigios. Estaba edificada en el lugar que hoy ocupa la Casa Rectoral, paralela a la Capilla del Obispo, y con su misma orientación, es decir, el ábside y el presbiterio orientado hacia la Casa de San Isidro. En el siglo XV fue alargada para contener en el templo el lugar en el que fue enterrado el Santo Labrador. Entonces se construyó un pasadizo, que salvando la Costanilla de San Andrés daba acceso directo al Palacio de los Lasso de Castilla, residencia de los Reyes Católicos durante su estancia en Madrid, pasadizo que debió reconstruirse en 1614, que es el que figura en el plano de Teixeira (1656) y del que hoy subsiste su huella.

Derruida en 1656, fue construida de nuevo y cambiada su orientación, colocando en su cabecera una cúpula. Incendiada en 1936, perdió todo lo que contenía y en la que destacaba el retablo mayor labrado por Juan de Lobera en 1659 que constaba de seis columnas estriadas de orden compuesto con hornacina central que contenía un lienzo de San Andrés.

 

CAPILLA DEL OBISPO

Con acceso desde la plaza de la Paja nº 6, fue construida entre 1520 y 1535 por  Francisco de Vargas y su hijo D. Gutierre de Vargas Carvajal, obispo de Plasencia, para contener el cuerpo incorrupto de San Isidro, y donde estuvo desde 1535 hasta 1555 y desde 1657 hasta 1669. Originariamente se llamó Capilla del Cuerpo de San Isidro, y tras las desavenencias surgidas con la parroquia de San Andrés, que recuperó la preciada reliquia, se puso bajo la advocación de San Juan de Letrán, tapiando el acceso a la iglesia, dedicándose a capilla funeraria de la familia de los Vargas. Del enterramiento del obispo de Plasencia tomó el nombre popular de Capilla del Obispo.

Se accede a la capilla por unas escalinatas de tramos enfrentados, que dan acceso a la Fachada de la Capilla del Obispo y al pequeño claustro construido en el siglo XVI y reformado en el siglo XVIII,con arcos de medio punto. La puerta interior ( una obra maestra del arte renacentista con diversas escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, que se atribuye a Cristóbal Robles.

El interior de la capilla es de una nave con ábside poligonal. Se cubre bóveda de crucería, estrellada la del presbiterio. El coro alto se cubre con artesonado.

A la derecha el sepulcro del obispo fundador (muerto en 1556), sobre el  primitivo sepulcro que unía la capilla con la iglesia de San Andrés, labrado en alabastro y de Francisco Giralte, como los otros con escultura orante del obispo. En el presbiterio y a los lados del altar los sepulcros D. Francisco de Vargas e Inés de Carvajal. En el centro el magnífico retablo.Señalar que en esta capilla que se inauguro en el 2000 se celebró una exposición fotográfica de la Pieta de Miguel Angel celebrándose el 525 aniversario de su nacimiento.

 

COFRADÍA SACRAMENTAL

Aguila nº1. Tno. 91365 08 41.

Un edificio construido en 1896 y allí es la sede de la Archicofradía de San Pedro, San Andrés y San Isidro, a la que perteneció el Santo. a ella, se accede tras una puerta de metal, con arco de medio punto, la Capilla de Isidro, construida según la tradición en el solar de una de las casas en las que el Santo madrileño. Conserva una pintura del titular del siglo XVII, que Álvaro de Baena califica de "primorosa" en  dicha Capilla como mesa de altar unas Arcas que contuvieron el cuerpo del patrón de Madrid en la Capilla de la Archicofradía Sacramental de San Isidro (Madrid).

Muy cerca de la Capilla de la Archicofradía Sacramental, entrando por la calle del Ángel, la calle de San Isidro Labrador, que llega hasta la calle de Don Pedro. Su nombre de debe a una imagen del Santo que había en el humilladero de la calle del Ángel. Es la única que lleva su nombre de las cuatro que hubo en Madrid: el petril de Santiesteban, la de Alfonso VI y las de la Huerta del Bayo.

Volviendo por la calle Tabernillas, llegamos de nuevo a la plaza de los Carros, antigua Puerta de Moros, que fue derribada para construir la Capilla de San Isidro, y bajo cuyo pavimento se ha encontrado en recientes excavaciones arqueológicas un Viaje de Aguas musulmán. Atravesando la plaza de San Andrés, tomamos la calle del Almendro donde podemos ver unos metros más adelante, a la derecha, restos de la antigua muralla cristiana de Madrid. En la confluencia de la calle del Almendro con el Petril de Santiesteban, otro recuerdo de San Isidro:

 

 LA CUADRA

La Real Congregación de San Isidro de naturales de Madrid,  se encarga de mantener el culto en la Capilla de la Cuadra de San Isidro, sita en la calle Pretil de Santisteban, 3, el lugar, del que aún quedan vestigios, donde San Isidro guardaba el ganado de Juan de Vargas, protagonista de su más famoso milagro, el del arado de los bueyes. A principios del siglo XVII se construyó una Capilla para perpetuar la memoria del Santo, a iniciativa de Juan Antonio López de Zárate y don Diego , conserva un retablo. Fue casa de los Vargas. La casa se reconstruyó siendo en esta fecha abierta al culto, a la que se accede desde el portal, por una puerta situada junto a la escalera. Es un sencillo espacio de rectangular con cubierta plana, donde destaca un retablo neoclásico con rasgos de San Isidro y Santa María de la cabeza, la capilla conserva también cuatro cuadros con escenas de la vida del Santo realizados por M. Castellanos del siglo xx, representan el milagro de las palomas, una de las escasas representaciones gráficas de este milagro, el milagro de los bueyes, el milagro de la fuente y el Santo con Juan de Vargas. Completan el conjunto dos vidrieras con imagen de Santo y Santa María de la Cabeza.

La Capilla, que se abre al público el 15 de Mayo, ha sido declarada Bien de interés cultural en la categoría de Sitio Histórico por Decreto de la Comunidad de Madrid de 27 de enero de 2000 .Celebración de San Isidro en la Capilla del Santo

Bajando el Pretil de Santiesteban la calle del Nuncio, y bordeando el ábside la iglesia de San Pedro por la Costanilla del Nuncio, cruzamos la calle de Segovia y llegamos a la calle del Doctor Letamendi, donde encontramos la más significativa de las casas relacionadas con la vida de San Isidro.

 

CASA DE JUAN DE VARGAS

En el número 1 de la calle Doctor Letamendi, esquina a San Justo, se encuentra una casa construida entre los siglos XVI-XVII en el solar de una de las casas donde vivió Juan de Vargas. En la puerta de entrada conserva una inscripción que lo recuerda:

Casa de Juan de Vargas en la que vivió San Isidro.

En 1855 estuvo a punto de desaparecer, intentó derribarse. A principios del s.XX fue comprada por la familia Forns. La casa un bellísimo patio con un pozo y decorada con cuadros y una escultura de San Isidro. Ocupa una parcela céntrica y tiene construidos 2.675 m2.

Fallecido en 1971 sin descendencia, él ultimo miembro de la familia propietaria,  en estado de ruina que presentaba, y de varias vicisitudes que hicieron temer su desaparición, la Gerencia Municipal de Urbanismo del Consistorio expropió el inmueble, que después de su .rehabilitación, cuyas obras podrían terminar en el año 2002, será sede de la Fundación Madrid Nuevo Milenio, dedicada al estudio del patrimonio cultural madrileño, especialmente arquitectónico, y de la que forman parte las Fundaciones Caja Madrid,Antonio Camuñas, BBVA, Argentaria y Areces. Entonces podrán visitarse algunas salas con recuerdos del Patrón de Madrid.

Continuamos nuestro itinerario por la calle de San Justo, y paSando por la calle del Cordón, junto a la Casa de Cisneros, llegamos a la Plaza de la Villa, en la que destaca la:

 

CASA DE LA VILLA

El edifico fue proyectado por Juan Gómez de Mora, concluyéndose las obras en 1696. En la Casa de la Villa estuvieron las reliquias de Santa María de la Cabeza desde 1645 hasta 1769, primero en el Archivo Secreto y después en el Oratorio o Capilla, decorada con pinturas al fresco de Antonio Palomino con escenas de la vida de San Isidro y Santa María de la Cabeza realizadas en 1696. En 1896 se construyó el patio interior, donde en el año 2000 se presentó el libro SAN ISIDRO DE MADRID: UN TRABAJADOR UNIVERSAL, ante el alcalde y autoridades de la villa.

Un Patio de Cristales, en cuyas vidrieras aparecen los Santos labradores, como señalamos en el capítulo dedicado a Iconografía, donde describimos pinturas y vidrieras.

Tomamos a la izquierda la calle Mayor, en dirección hacia la Cuesta de la Vega. A la derecha cruzamos la calle Factor, en la que se encuentran parte de los cimientos de la antigua Iglesia de Santa María, lugar asiduo de peregrinación de San Isidro. Continuando por la calle Mayor hasta la calle de Bailén, encontramos el siguiente punto de nuestro itinerario:

 

 

 

CATEDRAL DE SANTA MARIA LA REAL DE LA ALMUDENA

C/ Bailén, s/n

El edificio fue proyectado por el Marqués de Cubas, como iglesia dedicada a La Almudena. Se colocó la primera piedra en 1883. Erigida la diócesis de Madrid en 1885, se amplió el proyecto, que pretendía un edificio gótico recordando las catedrales de Castilla del siglo XV. Después de muchas modificaciones y paralización de las obras, se concluyó en 1993 con planos de D. Fernando Chueca Goitia.

Visitaremos primero La Cripta, que tiene su entrada por la calle Mayor. Se abrió al culto el 31 de mayo de 1911, y fue su último arquitecto D. Enrique María Repullés y Vargas. Como recuerdos de San Isidro destaca la pintura al fresco de Nuestra Señora de la Flor de Lis, que fue realizada en el siglo XIII para la iglesia de Santa María, y redescubierta en 1623 detrás del altar de Nuestra Señora de La Almudena. La copia de La Almudena que preside el templo, se debe al escultor Parés, y es de mediados del siglo xx. Es la que procesiona el 9 de noviembre.

Subiendo por la calle Mayor hasta la calle de Bailén, entramos en la actual Catedral de La Almudena por la puerta del crucero el lado del Evangelio. Caminamos a izquierda por la girola hasta la capilla central, dedicada a San Isidro en la que ( expuesto el arca medieval original que contuvo ( cuerpo de San Isidro desde el siglo XIII hasta el año 1620. En los laterales, sobre elevadas peanas, esculturas del siglo XVIII de: Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza ( propiedad del Museo Municipal y del templo). En el frente vidriera contemporánea representando a San Isidro.

Continuamos por la girola hasta el ( crucero, para situarnos ante la imagen de Sta María la Real de la Almudena, quien San Isidro comparte el patronazgo de madrileños, y ante cuya advocación tantas veces se postró nuestro Santo Labrador). La talla actual es del siglo XVI colocada sobre peana de plata, regalo del Ayuntamiento de Madrid en 1640. magnífico retablo gótico procedente Palacio Episcopal enmarca el conjunto.Mira de frente a una escultura de piedra sobre la entrada de la catedral de Santiago románico traído por el actual cardenal-arzobispo de Madrid, por ultimo destacar el impresionante órgano recién estrenado y la techumbre colorista.El día de San Isidro la procesión entra con las imágenes para recordar esos momentos asiduos que hizo el Santo a la antigua iglesia de Santa María donde aún se conservan restos en la c/Mayor nº 88 (donde la bomba de Alfonso XIII).

Saliendo de la Catedral por la plaza la Armería vemos el Palacio Real con fachada central se ve coronada por la cúpula la de la Capilla, dos de cuyas pechinas es decoradas con frescos de Corrado Giaquetto, de la segunda mitad del siglo XVIII representando a San Isidro y a Santa María de Cabeza.Los reyes siempre han recurrido al cuerpo del Santo ante cualquier mal que han padecido incluso se lo han llevado al lecho de muerte.

Volvemos por las calles de Bailén Mayor hasta la calle Ciudad Rodrigo, por entrar en la...

 

PLAZA MAYOR

En el centro, estatua ecuestre del rey que comenzó el proceso de beatificación del Santo Felipe III, estatua ecuestre muy maltratada por los avatares de la historia siendo paradójico siendo el rey de la paz de los 12 años , la primera paz que tuvo España desde hacia muchisimo. En la Plaza Mayor se celebraron fiestas de beatificación y las de canonización de San Isidro, siendo lugar obligado de paso de actos públicos como procesiones etc..., las Actas de los Procesos aparece comentada la tradición de la existencia de un pozo con aguas benéficas para la que se atribuía la excavación por San Isidro, realizado para una mujer llamada Nufla, que allí tenía su residencia . Luis García de Luna escribe : Hasta hace muy poco existían en la Plaza dos soportales llamados de San Isidro, y había un pozo, que según piadosa creencia abierto milagrosamente por San Isidro , y después de la construcción aparcamiento subterráneo, se ha perdido todo su posible rastro.

Desde la Plaza Mayor tomamos la Calle Toledo para dirigirnos al Santuario Principal de San Isidro en Madrid, donde se conserva su incorrupto y las reliquias de su Santa esposa. En el número 24 de la calle de Toledo está la Taberna de San Isidro, (Tno. 91 365 02 44). Se trata de un establecimiento con sabor típico madrileño, decorado con cerámica de Talavera contemporánea, representando al Santo Labrador. Aquí podemos degustar todos los miércoles, su famoso "cocido madrileño", y durante el resto de la semana el "rabo de toro" y el "cordero asado".

 

 

           

REAL COLEGIATA DE SAN ISIDRO

C/ Toledo, nº 37. Tno. 91369 20 37

El templo ocupa el solar de la Casa de Los Vera, donde vivieron San Isidro y Santa María de la Cabeza y donde excavó una cueva y un pozo, cuya agua era muy saludable y curaba enfermedades de personas y animales.

El primer testimonio escrito de este pozo se debe a Fray Domingo de Mendoza, introductor de la Causa de San Isidro, quien el 17 de abril de 1597 fue a las casas de los herederos de Francisco de Vera y en ellas visitó el pozo que abrió el Santo, y vio que estaba en el zaguán de dicha casa, luego entrando por las puertas de la calle, sobre mano derecha, metido en la pared. Quintana recoge unos años más tarde, en 1629 que la Casa de los Vera se engloba dentro del edifico del Colegio Imperial, permaneciendo visibles la cueva y el pozo.

Robello y Vasconi, lo cuenta en verso de este modo:

La calle que ahora se nombra de Toledo, era entre tanto un páramo improductivo, un erial despoblado; mas Isidro portentoso, aguas potables llevando, fecundó aquel terreno, que pronto se vio poblado, no faltando aguas tan puras, y aun de sequía en los años.

La Real Colegiata de San Isidro tiene su origen en la iglesia dedicada a los Santos Pedro y Pablo por la Compañía de Jesús en 1567, con planos del jesuita Bartolomé Bustamante. A su lado surge el Colegio de la Compañía, fundado en 1603 por la Emperatriz María de Hungría, hermana de Felipe II, y que dio el apelativo de imperial a estos Estudios.

En 1622, año de la Canonización de San Isidro y San Francisco Javier entre otros, se puso la primera piedra de la iglesia actual, que pasó a llamarse de San Francisco Javier. Fue proyectado por Pedro Sánchez y continuado por Francisco Bautista, quien sigue el modelo de la Ig1esia del Gesú en Roma. La mayor dimensión de esta iglesia hace que el pozo y cueva de la Casa de los Vera queden dentro de la que  existía, exactamente bajo el altar de la  planta ovalada que fue construida 1671. La capilla se sitúa en la nave del Evangelio del templo, hoy dedicada a la Inmaculada.

Creemos que la construcción de la capilla que prolonga notablemente la longitud de la nave, se debe al intento de lograr  colocar en un espacio notable para la arquitectura el recuerdo del Santo Labrador y de su pozo siendo todo un signo. Hoy se percibe su cercanía por la humedad que produce en los muros de la capilla, se está pensando restaurarlo para su observación y uso, en esta capilla están las imágenes procesionales y la sede social de la cofradia.

 

ERMITA DE SAN ISIDRO

Está situada en el Paseo de la Ermita del Santo nº 78  (Tno. 91 569 18 36) en el lugar que ocupaba la antigua casa de labor habitada por San Isidro y su familia, en las tierras de los Vargas, que se extendían desde la Casa de Campo hasta el pueblo de Carabanchel. Recordemos que Felipe II compra la Casa de Campo a los descendientes de los Vargas. Los campos inmediatos a la ermita son el escenario real del milagro de los bueyes arando solos -los ángeles son una interpretación posterior- mientras Isidro araba. También se produce aquí el hallazgo de la fuente, que aún continúa manando agua .

Durante la Edad Media existió una pequeña capilla junto a la Fuente, que los vecinos de Madrid llamaban de Isidro. En 1528 la Emperatriz Isabel de Portugal, tras el milagro de la curación del Emperador y su hijo Felipe de unas fiebres con el agua de la Fuente, ordena la construcción de una ermita, más suntuosa, pero no muy grande, que conservó materiales arquitectónicos y decorativos de la primera.

En la descripción de 4 de agosto de 1598, los Notarios Apostólicos Velázquez y Manrique, dicen que vieron en la ermita: Una imagen de San Isidro de bulto, de una vara y media, con sus zapatos negros y polainas de la misma color, y un capotillo de dos faldas con sus mangas, dorado y negro, y su capilla puesta, y con una cinta de oro con que está ceñido, barba negra, rostro encendido y resplandeciente, y en al mano derecha tenía un rosario de cuentas de palo y una aguijada plateada, y medio quitada la plata de antigua, además de otro San Isidro, en una talla con capote largo hasta los tobillos,y su capilla puesta con el rosario y aguijada en una mano y la otra sosteniendo el arado. Aparecen además los ángeles arando, una bandada de palomas, y la Ermita y Fuente Milagrosa. En la parte derecha estaba dibujado San Isidro, parecido a los anteriores,  con los ángeles, las palomas, la  Fuente, y Juan de Vargas a caballo, y  opuesto Santa María de la Cabeza- y decidieron llamar a la publicación en quintillas de la Xarración simple de las fiestas de colocación de San Isidro en su nueva ermita de Diego Torres Villarroel. Esta es la ermita que fue inmortalizada por Francisco de Goya en el célebre cuadro 'La ermita de San Isidro" (Museo del Prado). Destruida durante la contienda civil, fue reedificada con la misma estructura. El retablo mayor representa un relieve de San Isidro obrando el milagro de la Fuente, en el que aparece Juan de Vargas arrodillado a sus pies. En los laterales tallas en madera de San Isidro y Santa María de la Cabeza. El conjunto está firmado por Enrique Cuartero Huerta en 1941.

Actualmente es un lugar de oración y de peregrinación, donde los devotos del Santo acuden a pedir favores y a agradecer los recibidos, que están registrados en un libro existente en la entrada (Abierta los domingos, en que se celebra una misa a las 12 y los martes a la 7 pm misa mozarabe).

Tiene la Ermita el privilegio de celebrar en ella la Eucaristía en rito Hispano-Mozárabe, que se lleva a cabo en varias ocasiones: en torno a mediados de mayo, el 9 de septiembre, festividad de Santa María de la Cabeza, el 21 de noviembre y en los primeros días de enero.

Detrás de la Ermita, está el Cerro de San Isidro, en el que se construyó por la Archicofradía Sacramental en 1811 el Cementerio de San Isidro, el más antiguo de Madrid, y del que no es ocasión de escribir ahora aun siendo en efecto la propietaria hoy dia de todo el complejo..

En la fachada del lado norte de la Ermita, en un recoleto jardín, encontramos la:

FUENTE DE SAN ISIDRO

San Isidro es representado con reja de arado en alusión a su ocupación como labrador y también con aguijada. Con esta aguijada abrió esta fuente cuyo agua cura enfermedades. Hay abundante iconografía representando este milagro, uno de los más famosos del Santo.El agua de la Fuente procede de un manantial, que nace unos metros más arriba, a la izquierda de la ermita, y que es conducida bajo ésta hasta la Fuente. En la Visita realizada a la Ermita por los Jueces Apostólicos que instruían la Causa del labrador madrileño (finales del siglo xvi) se dice lo siguiente:

 En la ermita hay una ventana junto al suelo que fue abierta y se vio que de ella salía agua que corre encima de una fuente existente en el suelo, y que es la Fuente de la cual testifican los testigos de la información ... con su agua fueron sanados y sanan de diversas enfermedades .

A partir de este manantial se construye un Viaje de aguas documentado en 1407 y que llegaba hasta la fuente del puente de Toledo, después de regar las huertas de San Dámaso. Construido el cementerio de San Isidro, el Reglamento para la distribución de aguas, publicado en 1872 señala que los jardines de éste se riegan con el agua de dicho manantial, que se extrae y eleva con una máquina situada frente a la Ermita del Santo Patrón.

Hoy día el agua de la Fuente procede del manantial, mejorada por la depuradora que instaló el Ayuntamiento de Madrid detrás de la Ermita.

Sobre el caño de la Fuente, numerosas lápidas con inscripciones. En el punto más alto, relieve en estuco del siglo xviii que es una copia del cuadro de Carreño realizado para la Capilla de San Isidro que representa el milagro de la Fuente, y que fue reproducido en grabados. Bajo éste, inscripciones alusivas a los milagros obrados por el agua de la Fuente, de las que transcribimos ésta:

Oh ahijada tan divina como el milagro enseña pues sacas agua de peña milagrosa y cristalina. El labio al raudalse inclina y bebe de su dulzura, que Isidro asegura que si con fe la bebieres y calentura trajeres, volverás sin calentura

Otro texto reflejado en una lápida procede de Lope de Vega:

Bebe Ivan dulce cristal e Isidro lágrimas bebe. Dura la fuente, a quien debe Madrid salud celestial; pierde el río su caudal con estar juntos los dos, y ella, perenne por vos, dice que milagro fue, que como es fuente de Fe no puede faltarle Dios.

Bajo las inscripciones, el agua cristalina de la Fuente de San Isidro. (Abierta los domingos y los días de la fiesta del Santo),

El diario La Razón publicó el 30/9/99 la sorprendente noticia del "descubrimiento por arqueólogos de la CAM de la 'verdadera Fuente del Patrón", unos metros más abajo, en la fuente de Milanes , construida en 1861 por orden de Julián Milanes Secretario Primero de gobierno de la Archicofradía Sacramental, haciendo referencia a 'documentos" que no cita .Está formada por una piedra blanca, vertical, de la que emerge el caño. Actualmente está seca, y nunca hicieron milagros sus aguas.

Fuente y Ermita, dieron lugar a la:

ROMERIA

Celebrada en la Pradera de San Isidro, el sitio físico en el que se desarrolla la fiesta, está delimitado por los paseos de Illán, Quince de Mayo, el de la Ermita Santo y la calle del General Ricardos. Los primeros datos que conocemos de celebración de una romería junto a la ermita datan del año 1575 cuando la Archicofradía Sacramental de San Andrés acordó  una colaboración de caridad en la Ermita ,pués de haber celebrado la Santa Misa. El 29 de abril de 1607, un año después  la amplíación de la Ermita, se reúne el Gobierno de la citada Archicofradía, y acuerdan celebrar una procesión anual a la Ermita fijando la fecha del 6 de mayo (recordemos que hasta 1619 no se establece la -festividad de San Isidro el día 15 de mayo) ,en esta procesión, los cortesanos se juntan en la Ermita con los labradores que proceden de carabanchel en otra procesión a la que concurren las cofradías de la parroquia de San Sebastián de Carabanchel. Se crea de este modo el paraje junto a la ermita, como un lugar de encuentro de personas de diferentes clases sociales, que fue puesto de relieve en la literatura de los siglos xvii al xix.

Del año 1612 tenemos la declaración de Gabríel López de Hoyos quien señala en el mes de mayo la procesión que parte de San Andrés con la imagen del santo. El 15 de mayo de 1623 acudió Felipe IV a la Romería de San Isidro. La construcción de la nueva Ermita en 1725 hizo que aumentase la afluencia. Torres Villarroel, escribe en esta fecha:

La Corte se despobló, marcha la gente a millares y como el milagro vio, más allá de Manzanares todo Madrid se pasó.

Representaciones gráficas de la Romería tenemos en el gran cuadro de José del Castillo La Pradera de San Isidro, de 1785 pradera de San Isidro (h. 1933, n particular).

Los fusilamientos producidos durante guerra Civil en las tapias del Cementerio de Isidro, hicieron que durante los años postreros no se considerase lugar apropiado para cebraciones festivas, por lo que fue la Casa de Campo.

Se ha recuperado la tradición y cada año es más numeroso el público , a ella en los días centrales del 15 de mayo, en los que se instalan puestos de rosquillas, y los más variados acudiendo los madrileños y forasteros a beber agua de la Fuente y besar la reliquia de la Ermita aunque se puede hacer todo el año y tiene el mismo efecto, en un relicario. La Junta Municipal de Carabanchel organiza conciertos y otras actividades para amenizar las fiestas. Entre los puentes de Segovia y de Toledo uniendo los paseos de la Ermita del los Pontones, está el Puente de Isidro, contemporáneo, sin otro interés a su emplazamiento histórico. Buscan el camino más corto entre la iglesia de Andrés y la Ermita de San Isidro, la arhicofradía Sacramental construyó un puente en 1633 en este lugar, que siempre estaba destruido por las avenidas del río, y era sustituido por un pontón que dio origen al nombre del Paseo.

 

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA

Cl Mons. Oscar Romero, s/n. Depende de la Parroquia de San Sebastián Mártir de Carabanchel: Plaza de la Parroquia, n° 1, Tno. 91 462 85 36.

Antigua iglesia de la Magdalena, fue la parroquial del Carabanchel de San Isidro, y como tal aparece en el Códice de Juan Gil de Zamora (1275). Es aquí donde se produce el milagro del borriquillo que no es atacado por el lobo. Lope de Vega sitúa el lugar correctamente:

Estaba entre junco y eneas. vallizo y gamarzas vanas, labrado de piedras llanasun templo entre dos aldeas a Madrid las más cercanas. La dichosa Magdalena, más que pecadora buena, que con su reliquia hermosa hizo a Marsella famosa,más que el puerto y la cadena .Robello Vasconi escribe sobre este tema:

Un día a Carabanchel fue piadoso y muy contrito y en una ermita, inmediata al pueblo y a su recinto,a donde se veneraba según el cristiano rito, a María Magdalena de penitente prodigio, entró a orar, dejando fuera, en un prado allí vecino,a su conductor, paciendo,muy contento y muy tranquilo...

La ermita es un notable edificio de arquitectura mudéjar, construido en los siglos xii y xiv. Tiene un ábside semicircular seguido de un tramo recto con boveda de cañón. del hallazgo del cuerpo incorrupto de Isidro en el cementerio de San Andrés  La bóveda de cañón se abre a la  mediante un gran arco triunfal de herr ra, polilobulado que da acceso a las naves del templo, o mejor dicho, a amplia nave con tejado a dos vertientes, siglo xiv, en la que más tarde se color cuatro pilares para garantizar su estabill dando lugar a estas tres falsas naves. fachada sur, de poblamiento desde época prerromaI, concretamente Hierro 11, época romana In hallazgos de restos de un horno en el lierior del templo y cerámicas como Terra  Hispánica, ímbrices y ladrillos; materiales tardorromanos y alguna pieza igoda, así como cerámica medieval Impañada de un maravedí de plata del lado de Juan 1 de Castilla, acuñado en castilla. En el interior de la ermita, bajo el coro sido, pozo medieval redescubierto en Tiene una profundidad de 13,50m y 2,40 de agua. Conserva el brocal ~'iedra, con una altura de 50 cm. Junto a puerta de madera  inscripción del Pozo de .San Ysidro y contiene dos óleos sobre lienzo debidos a Francisco Ricci, representando a San Isidro con aguijada en una mano y a Santa María de la Cabeza en el paso del Jarama. En el centro, hornacina con arco de medio punto que aloja talla sedente de Nuestra Señora de la Antigua, copia de 1940 de la medieval desaparecida en 1936.Todo el conjunto está en restauración financiada por la CAM y que fue iniciada en 1999. YA finalizada felizmente.

 

 BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE ATOCHA

Parroquia Nuestra Señora de Atocha

www.dominicos.org/atocha

En la Calle Julián Gayarre, n° 1 (Tno. 91 351 38 04).

San Isidro fue gran devoto de Nuestra Señora de Atocha. La imagen actual es una de las más antiguas de Madrid, fechable en el siglo XIII. En posición sobre su rodilla izquierda sostiene  Niño, el cual sujeta un libro y bendice,mientras que la madre sostiene con la dereha una manzana.En el siglo xl en una capilla de 12 pies de ancho y 15 de largo. Fue regentada por los dominicos, quienes agrandaron sucesivamente el templo. El pueblo de Madrid profesó gran devoción a esta imagen, que fue enriquecida por la Casa Real. La Guerra Civil destruyó el Santuario, y el actual es obra de b Dirección General de Regiones Devastadas construido entre 1946 y 1948. Hasta aquí el itinerario de San Isidro en los lugares que él frecuentaba en el Madrid de los siglos XI.Otros lugares recuerdan en la Villa y Corte a los Santos Labradores, si bien son más recientes. En el año 1728 D. Francisco Párraga y doña Ángela Gil  fundaron

una er.nita dedicada a Santa María de la Cabeza, en la margen izquierda del Manzanares. El Papa Clemente XII concedió indulgencias a los fieles que visitasen esta ermita, en Bula de 14 de septiembre de 1739, en la que denomina Beata a la esposa de San Isidro. Desaparecida esta ermita, ha dado lugar al Paseo de Santa María de la Cabeza que desde la glorieta del Emperador Carlos V cruza el Manzanares hasta llegar a la Pla7,a de Fernández Ladrera, después de cruzar por la glorieta que también lleva el nombre de Santa María de la Cabeza.

Otros recuerdos de los Santos Labradores son la parroquia de San Isidro Labrador (Pargae Eugenia de Montijo n° 3, Tno. 91 462 13 04) próxima a la ermita de Nuestra Señora de la Antigua en Carabanchel, y la parroquia de Santa María de la Cabeza (Ronda de Segovia n° 1, Tno. 365 85 18) que fue erigida por Decreto de 10 de abril de 1541 por D. Leopoldo Eijo Garay `', en la margen izquierda del Manzanares. El término parroquial se desmembra de las parroquias de San Andrés y San Pedro el Real La iglesia conserva sobre altas peanas imágenes de los santos labradores de la época de su construcción.

VEGA DEL JARAMA

Siguiendo la Nacional l, antes de llegar a Redueña, tomamos la N-320 que nos lleva a Torrelaguna.

Santa María de la Cabeza nació en Caraquiz,en la vega del Jamara, que el río dividía en dos núcleos de población: Car,rquiz Menor, donde se sitúa despoblado y Uceda en la provincia de Guadalajara. Actualmente se levanta una moderna urbanización en la que se conserva la casa, que según la tradición, ocupó la santa.Desde Torrelaguna tomamos la carretera que va a Uceda, y antes de cruzar el Jarama, un camino que parte a la derechas Siguiendo la margen del río llegamos bellísimo paraje, en el cual según la tradición Santa María de la Cabeza pasó el Jarama sobre su mantilla. Una lápida colocada en una roca lo recuerda:

Por aquí Santa María de la Cabeza pasar el río cumpliendo sus deberes

de camarera l ermitaña de la Virgen de la Piedad.

Estos lugares fueron testigos de su devoción vieron sus milagros.

Bendecida en la Romería el día 29-5-199

Restaurada 1990. IX centenario de su namiento.

En sus proximidades la ermita de María de la Cabeza, construida sobresolar de la antigua ermita de la Virgen de Piedad, de la que era camarera  la esposa de San Isidro, y en la que  enterrada, y recuperados sus huesos 1596.La ermita perteneció a la Orden Temple y más tarde a los franciscanos de Torrelaguna. La fábrica actual es del  xv1. De planta rectangular, la nave dividía en dos tramos por una reja. de es recto y se cubría con bóveda . Actualmente está en proceso de res,tauración por la Comunidad de Madrid. y paraje junto al río son escenarios 1' romería anual que se celebra en los días del mes de junio.Regresamos a Torrelaguna, cuna de Cisneros y defensor del culto . El edifico más importante es la parroquial bajo la advocación de  María Magdalena. Es de estilo gótico  construida desde el siglo x111 barroco altar mayor, esculturas de isidro .

LA PUENTE TOLEDANA

actual Puente de Toledo

En el año 1574, y bajo la dirección de Herrera se construyó en sustitución de otro más antiguo situado aguas arriba La Puente Segoviana (como se decía en castellano antiguo) que sería el principal acceso a Madrid. Con esta nueva obra , los puentes ya existentes se fueron abandonando y deteriorando entre ellos, La Puente Toledana que a finales del siglo XVII estaba prácticamente en ruinas. Fué entonces cuando se decició la construcción del nuevo Puente de Toledo.

Comenzó la construcción, pero el país estaba en crisis y las obras se retrasaron hasta que en 1718 el Marqués de Vadillo (corregidor Francisco Antonio Salcedo) se propuso finalizarlo bajo la dirección de Pedro Ribera.

 

Los diseños originales datan del año 1719, pero no se concluyó hasta el 1732 (e incluso el labrado de sus ornamentos duró hasta el 1735). El puente consta de una parte central, en la que están ubicados los 2 templetes que dan cobijo a las estatuas de San Isidro Labrador y Sta. Maria de la Cabeza (realizadas por Juan Ron en piedra caliza), con 9 arcos iguales y otras 2 partes laterales. Desde la parte del puente que da a Madrid se deslizan 2 rampas (una a cada lado del puente) para dar acceso a los lavaderos y huertas situados en la orilla izquierda del río.

LA ANTIGUA CARRERA DE SAN ISIDRO, actual Paseo de la Ermita del Santo

Este paseo, que sigue paralelamente el curso del río hasta la pradera de San Isidro, se extiende hasta la Ermita del Santo, tomado este último tramo especial animación durante la fiesta del patrón madrileño y en la de todos los santos como camino que conduce al cementerio de San Isidro. En él, se hayan enterradas diversos personajes que hicieron historia de una u otra manera.

En lo alto del cerro de San Isidro existía un bosquecillo, que aunque desaparecido hoy, se mantiene la fuente que el santo hizo brotar en el mismo. De alguna manera, al agua que brotaba de ésta se debe la construcción de la ermita primitiva, erigida por la emperatriz Isabel, esposa de Carlos V, en 1528 como acción de gracias al santo por haber restablecido la salud del príncipe que luego fuera el rey Felipe II, al beber el agua de la fuente milagrosa.

Junto a la Ermita del Santo se hallaba el cementerio de San Pedro y San Andrés, hoy con el nombre general de San Isidro, que tuvo principio en 1811 durante el reinado del francés José Bonaparte tras prohibir los enterramientos en las iglesias. Entre los primeros enterramientos, y aquí remoto aquello de: personajes que hicieron historia, se encuentran los restos de dos ilustres víctimas de las contiendas políticas del siglo XIX. D. Diego de León y D. Manuel Montes de Oca, ambos fusilados. También aquí, debió haber sido enterrado Goya si hubiera muerto en Madrid, inmejorable sepultura teniendo en cuenta la genialidad con que el pintor plasmó la pradera de San Isidro en sus primeros cuadros.

Guarda este cementerio gran número de obras artísticas. La más destacable es el Panteón de la familia Guirao, situado en una glorieta alta que permite contemplar su belleza desde lejos. Entre los muchos elementos y figuras que componen el panteón encontramos un ángel de la caridad, una alegoría al desconsuelo, el ángel de la inmortalidad, dos mendigos, un ángel melancólico esparciendo flores... y todo ello formando un gran complejo escultórico alzando sus curvas hacia el cielo y cantando a la muerte con increíble majestuosidad, pues no en vano se dice que es el mejor monumento funerario.

 

El Cortijo de  San Isidro en Aranjuez y su Real Capilla

Fuentes de información utilizadas: Diccionario geográfico Mádoz 1845, Aranjuez Ruta artística de Luis Maria Burillo Sole, Álvarez de Quindós, historia de España de Don Modesto la Fuente (Tomo 3. Año 1888), Semanario ARANKET, Programas de fiestas del Real Cortijo de San Isidro y del Sitio y Villa de Aranjuez. Fotografías  Juan Pastrana, hermanos Faraldos, Mariano de la Banda y  Vduarte

Antes de adentrarnos en la descripción histórica de la Capilla adentrémonos en la  historia de este bello paraje.

El Cortijo de San Isidro lo componen varias dependencias y un vasto terreno de cultivo creado en época de Carlos III como modelo de explotación agrícola. Dicho Cortijo mando crearlo el Rey a sus ministros Grimaldi y Floridablanca, un Real Cortijo con algo más de 530 fanegas de tierra donde poder experimentar y explotar agrícolamente el terreno y criar ganado.

Los orígenes del Cortijo de San Isidro, ubicado en la Vega del Tajo y a muy poca distancia de Oreja (Aurelia), podemos decir que datan del asentamiento de los “Carpeti”, un pueblo celtíbero, en el Vado del Tajo. El hecho más importante ocurrido en aquella época fue la derrota de los Carpetanos (un ejercito de 100.000 hombres) por el general cartaginés Aníbal en el año 220 antes de Cristo, en una batalla astuta en la que con un número inferior de guerreros y el empleo de 40 elefantes logró vencerlos y apoderarse de sus territorios. Luis Maria Burillo Sole, en su obra “Aranjuez Ruta Artística”, nos narra esta batalla prodigiosamente: “Embriagado Aníbal con tanta victoria  como iba obteniendo a su paso guerrero, en el año 220 antes de Jesucristo, salió a campaña, tomando por fuerza de armas a Hernandica y Arcabala, ciudades de los Chartos.

Sediento de más laureles se encaminó hacia la Carpetania. Sus naturales, unidos a los Ocaldes y a los “henandicos”, formaron un ejercito de 100.000 hombres, saliendo al encuentro de Aníbal no muy lejos del río Tajo, y, al creer de algunos autores, en la Vega de Colmenar, por bajo de la ciudad de Aurelia, hasta el Jarama.

Fueron vistos por Aníbal, sentado éste su real, con gran cautela, sobre la ribera del río, sin mostrar deseos de hacerles frente. Llegada la noche, y en el primer sueño de los vacceos, carpetanos y olcades, se arrojo sobre ellos. Usó Aníbal de la estratagema y del engaño. Ya dijo Floro que “España fue su maestra en el arte militar”. Al despuntar el alba, creyeron los aliados que huía Aníbal, precipitándose confiadamente en el agua. Batalla tan desigual se libró en medio del río, muriendo muchos hombres ahogados y otros pisoteados por los elefantes. Los que prudentemente creyeron salvarse retirándose a la ribera, fueron desbaratados antes de conseguir unidad de acción y orden de batalla, quedando todos ellos vencidos desastrosamente, más que por la superioridad del ejercito de Aníbal, por la astucia e inteligencia de éste, quien, pasando el río, taló y destruyó los campos, causando tanto pavor a los otros pueblos carpetanos, que en breve tiempo se le entregaron todos sin condiciones”.

En memoria del lugar donde se desarrolló la batalla se conservan los nombres de dos Valles sobre el Cortijo: Valdeguerra y Valdeguerrilla (según el libro de Álvarez de Quindós).

La Reconquista

En el periodo de tiempo transcurrido entre Aníbal y la Reconquista la península es gobernada cronológicamente por romanos, visigodos y musulmanes

Durante este largo periodo de tiempo en la Vega del Tajo, los pueblos surgidos entre Aurelia y el Jarama sufrieron  continuos cambios y tensiones por las disputas entre cristianos y musulmanes (Almorávides).

El día 31 de Octubre de 1139 fue conquistado el terreno por el ejército del Rey Cristiano Alfonso VII, nieto de Alfonso VI, después de un asedio de 7 meses a la ciudad de Aurelia.

Nos relata D. Modesto la Fuente en su historia de España (Tomo 3. Año 1888): Fue algo grandioso; de gran aparato guerrero 30.000 moros Almorávides de África. Al final se retiraron “sin victoria y sin honor”.

En el libro de Álvarez de Quindós se dice textualmente: “El Alcay de Alí entregó el Castillo y Aurelia el 31 de Octubre, martes de la era 1178, que es el año del Señor 1139”.

Al echar el Rey cristiano a los moros africanos se quedó desierta la vega y entonces florecieron pequeñas aldeas de campesinos como Aranzuet, Alpaxés, Castellanos, Espinarejo, Carabaña del Tajo, San Juan del Valle, Gulpijares... y en la zona alta de lo que es el Cortijo la aldea de Villafranca.

La Orden de Santiago y la Corona

Mas tarde , el Rey Alfonso VIII, el 11 de Septiembre de 1171, cedió el termino a la Orden de Santiago (creada en León por Fernando II en 1161, bajo la protección del Apostol Santiago) con sus aldeas, viñas, praderas, bosques, ríos, pesqueras, montes y todo lo que en él hubiera.

Entre los años 1387 al 1409 en que murió el Maestro de la Orden de Santiago D. Lorenzo Suárez de Figueroa se hizo levantar un palacio de excelente fábrica de cantería y ladrillos en la zona de Aranzuet (Aranjuez) justo en este lugar se alza majestuoso el actual Palacio Real de Aranjuez.

Cuando adquieren los Reyes Católicos la administración perpetua, y el cargo de Maestres de las ordenes, se alojaron muchas veces en este Palacio. La Vega del Tajo por tanto pasa a la Corona en estas fechas convirtiéndose en una especie de finca privada de los Reyes.

En el año1762, por orden  de Carlos III, hijo de Felipe V y de Isabel de Farnesio, en la zona  del Cortijo se rotulan los terrenos creándose praderas para pastos y  se mandan traer de Nápoles vacas para su crianza y reproducción que se extendieron por el Vadillo de los Pastores situado entre la Casa de Vacas y el Cortijo, la Cenizosa en las Asperillas y tierras de Villafranca. La Dirección y control de estas praderas se le asigno a D. Josef Palaci y a su muerte se hizo cargo Carlos Bechio y D. Esteban Palaci, clérigos todos de Lombardía que a este fin vinieron de Italia. Cuatro años más tarde, el 24 de Diciembre de 1766 por orden de S.M el Rey Carlos III, se asientan los primeros colonos y, viendo que el  pasto recolectado era demasiado para la manutención de las vacas, se destinan las praderas cercanas a la casa para pastos y las más alejadas, desde las Asperillas hasta el termino de Colmenar, para siembra de grano, viñedos y olivares.

Las olivas plantadas fueron 25.000 y las cepas plantadas en principio 88.000 llegándose a un total de 128.000 en 1786 pues, según nos relata Álvarez de Quindós, “el año 1786 se plantaron cuarenta mil cepas más, y ascendía la plantación de todo a ciento veinte y ocho mil vides y veinte y cinco mil olivas, repartidas en cuarteles o viñas”.

El nombre del Real Cortijo de San Isidro, según nos indica Quindós, “se le dio en 1768 fecha en que estaba como director de la finca D. José Ripamonti, natural de Spino, Ovispado de Lode”.

En 1770  se construyó una gran casa con cuarto para los Reyes, habitación para el director y otros dependientes, cuadras, pajares, talleres y almacenes, con un oratorio que se bendijo en 1771. 

A este Cortijo se añadió el año 1777 otro que era de varios vecinos de Colmenar (Cortijo Viejo) y lo vendieron al Rey.

En 1782, según nos describe el diccionario geográfico Madoz de 1845: “se construyó un lagar en alto, separado de la casa, solado de piedra con dos máquinas de prensar y usillos; siendo admirable la bodega que se le destino de más de 300 varas de longitud con crecido número de cubas y tinajas, toda de bóveda y de rosca de ladrillo con dos puertas para entrar y salir los carros. De la bodega se baja a la cueva , que son dos ramales de bóvedas de ladrillo, el uno para los vinos y el otro para almacén de aceite".

De este Real Cortijo subsisten los edificios principales, la Casa Grande, la  Bodega - Cueva - Lagar  y la Capilla de San Isidro que se empezó a construir en 1782.

De 1783 datan unos pilares(“pilaritos” según Álvarez de Quindós) de piedra con los nombres y procedencia de las vides, se conserva uno que esta situado en el centro del Jardín Grande con las siguientes inscripciones en sus caras: “Sarmientos Griegos de Nápoles” en una de ellas y “Romana Carlos III. Año 1783” en otra. Después de mucho indagar al respecto no he conseguido encontrar ningún otro “pilarito” en todo el Real Cortijo de San Isidro.  

El año 1786 el arquitecto D. Manuel Serrano encarga a la Fábrica de Tinajas “el Convento” de D. José González Pérez en Colmenar 120 tinajas para la bodega por la cantidad de 53.171 reales.

La Corona no reparo en gastos para planificar y establecer el Cortijo pero una vez concluida la obra, en vez de dar beneficios, la Corona perdía más de 200.000 reales al año. Viendo S.M. que esto no se podía mantener manda, año 1794, que se arrienden las tierras 

pero antes de tener efecto dicho mandato el Rey acuerda con D. Manuel Godoy, Duque de Alcudia, cederle a éste los Reales Cortijos de San Isidro y de Canosa por la huerta que D. Manuel Godoy poseía en la Moncloa con todos sus frutos pendientes, efectos y utensilios de labor. Esta decisión de S.M. se comunicó al gobierno en una orden fechada el 19 de Febrero de 1795 y para validarla y dar firmeza de la misma se otorgó escritura por el Gobernador de Aranjuez D. José Roxas en nombre de S.M. y un apoderado de D. Manuel Godoy el 22 de Febrero del mismo año ante Juan Martín y Andrés Arteaga, escribanos del Gobierno.

Poco tiempo estuvo el Cortijo en manos de D. Manuel Godoy pues, una vez se estableció fábrica de licores una yeguada y se aumentó el ganado lanar, acordaron de nuevo S.M. y D. Manuel Godoy retornar la propiedad del Cortijo a la Corona y en compensación S.M  cede a D. Manuel Godoy los lagos de la Albufera de Valencia. El 28 de Febrero de 1798 se otorga nuevamente escritura solemne por el Gobernador, en nombre de S.M. y D. José Noriega apoderado de D. Manuel Godoy, ante D. Manuel Sánchez escribano del Gobierno.  

El año 1815 el cortijo es arrendado por la corona a D. Pedro García y a D. Pedro Somoza en la cantidad de 120.000 reales anuales dejando de nuevo a la corona dicha propiedad el año 1827.  

Curioso es destacar que el 7 de Mayo de 1829, el cuerpo incorrupto de San Isidro Labrador y las reliquias de Santa María de la Cabeza son trasladadas al Palacio Real de Aranjuez, por enfermedad de la reina Dª Josefa Amalia. Regresan el 19 de mayo.

En 1832 el cortijo vuelve a ser arrendado de nuevo por la Corona a una Sociedad de suizos, esta sociedad suiza instaló una serie de modernas máquinas agrícolas pero viendo que no conseguían beneficios al poco tiempo se retiraron con perdidas de importancia.

Durante los veinticinco años siguientes fueron administradas las tierras del Cortijo por la Corona a excepción de la zona llamada la trazonera que siempre estuvo arrendada.

Durante este periodo de veinticinco años hubo un administrador  D. Manuel Jacome (1843) que intenta dar nueva vida a estas posesiones, en cierta forma abandonadas a la buena dirección, intenta sanear lo más perdido del olivar y sustituir algunos miles de cepas de las ya envejecidas viñas, labor llevada a cabo por expertos andaluces traídos para tal fin. En esta época también se crea una pequeña fábrica de aguardientes, se arregla la almazara o molino de aceite, se construyó un establo para los bueyes de labranza y se remodelaron con albañilería los edificios.

A D. Manuel Jacome  le sucedieron otros administradores hasta que el año 1856, estando las viñas y el olivar en extrema decadencia, se dispuso por la administración general la tala completa de todo aquel plantío pero por intervención del administrador no llego a surtir efecto dicha orden.

El general Juan Prim, Marques de Castillejos, se hace cargo de las tierras del Cortijo adquiriendo las mismas el año 1868, tras el destronamiento de Isabel II, dicho General pensó en la posibilidad de construir un tramo de ferrocarril que uniera el Cortijo con la red viaria de Madrid.

A la muerte del General Prim (1871), se hace cargo de la propiedad la Duquesa viuda de Prim hasta 1888 en que pasa la propiedad al Marques de la Laguna D. José Collado.

En 1887, en la Fáfrica de Tinajas “el Convento” de D. José González Pérez en Colmenar, León Sánchez, oficial de José González, construyó la tinaja mayor que se ha conocido hasta la fecha, una tinaja que tenía 1041 arrobas, que no pudo cocerse por no caber en ningún horno a causa del extraordinario tamaño que tenía. El mismo oficial, en 1888 hizo una tinaja de 714 arrobas y otra de 695, que fueron regaladas por su patrón a los Marqueses de la Laguna, conservándolas estos en su bodega del Cortijo de San Isidro.

Posteriormente  la propiedad es adquirida por D. Alfonso Porras procedente de Córdoba. La propiedad  siguió pasando de unas manos a otras hasta llegar al poder de cuatro bancos al no ser satisfecha una hipoteca del último propietario.

Nos relata Don Ángel Ortiz Córdoba en el segundo cuaderno de Historia de Aranjuez (Marzo 1986): "Durante la guerra civil 1936-1939, la bodega se convirtió, por su proximidad con el campo de batalla,  en un centro de mando del ejercito republicano. Para más seguridad, se excavaron dos habitaciones por debajo del piso de la Bodega, y desde allí se dirigían los movimientos tácticos de aquel sector".

Pasada la guerra civil, 1944, el cortijo comienza a venderse en parcelas, adquiriéndose casi en su totalidad por el Instituto Nacional de Colonización.

La Real Capilla de San Isidro

La Real Capilla de San Isidro empieza a proyectarse por orden del Rey Carlos III a causa del poco aforo del oratorio situado en la casa el cual no podía acoger en su totalidad a los gañanes, empleados, y peones existente en el Cortijo, Se  encarga el proyecto a D. Jaime Marquet pero al morir éste,  año 1782, ocupó su puesto Don Manuel Serrano que construyó la iglesia actual, inaugurándose el 15 de May de 1788. Nos relata Álvarez de Quindós y Baena haciendo referencia a esto:

"con este motivo se mandó fabricar una ermita en medio de la casa y la bodega, con advocación de San Isidro Labrador, Patrón de Madrid, de sólida fábrica, y una nave, con su cúpula, y frontispicio de orden dórico, donde todos los años se celebra la conmemoración del Santo el día 15 de Mayo, asistiendo el Cura y Capellanes de Alpaxés".

Una  forma original de ayudar a solventar los gastos de mantenimiento de la Iglesia de San Isidro es la realización de una subasta de frutos del campo aportados por los lugareños, tanto del Cortijo de San Isidro como por los de Aranjuez, acudiendo las Autoridades locales a tal evento.

  

 

 

 

Una parte de los frutos donados por los lugareños para la subasta que tuvo su origen al desechar la tómbola para tal fin.

 

Momento de la Puja sobre los frutos en la subasta, la recaudación se utiliza para el mantenimiento de la capilla.

No quiero terminar sin hacer mención al valioso estudio histórico-descriptivo realizado por Dña. Josefina Freire Ferrero, arquitecto de interiores y vecina del Cortijo, sobre la Real Capilla de San Isidro, el cual reproduzco en su gran parte.

"Cuando te diriges al Cortijo, lo primero que se aprecia a lo lejos es una pequeña iglesia rodeada de casitas a modo de cuento de princesas. Según te acercas, vas viendo una iglesia monumental, proporcionada, de estilo neoclásico con un pórtico de columnas con frontón y balconada Real y en el centro una cúpula de estilo dórico. Una vez que llegas, se aprecian sus dos torres campanario gemelas con columnas adosadas cuadradas, también de estilo dórico.

El frontón o frontispicio tiene un medallón de piedra labrada en el centro donde anteriormente había un reloj eléctrico de pesas (Arribas), que corona el pórtico de cuatro columnas redondas, de estilo dórico, de piedra de Colmenar de Oreja que sostienen la balconada Real para que el Rey saludase, desde una altura superior, a los demás fieles. Su acceso es por medio de una puerta pequeña en el centro de la fachada principal desde el coro.

Seguimos observando y vemos que está rodeada de zonas verdes y árboles, como protegiéndola creando una sensación de bienestar y sosiego. La ermita o iglesia es de planta cuadrada, la fachada de ladrillo visto con cornisa en forma de Escocia (como el resto del pueblo) con zócalo de piedra caliza. Existe un plano topográfico, año 1860, acotado en el que figuran 14,95 mts. de ancha por 15,50 mts. de larga, sin el pórtico, con una superficie de planta de 225 m2 aproximadamente.

Está enclavada en la fachada sur del pueblo, en el centro de una plaza cuadrada de soportales abierta al mediodía con pavimento de ladrillo visto que encuadra perola del río Tajo, desde donde parte una amplia y larga calle recta bordeada de olmos que conduce a Aranjuez.

Entre la calle y la plaza existe un pequeño jardincillo compuesto de dos macizos iguales y simétricos y en el centro de cada uno de ellos un ciprés hace guardia en la puerta de entrada a la plaza. Parecen darnos la bienvenida al tiempo que guardan la iglesia. Este encuentro te llena de curiosidad y empiezas a pensar en sus orígenes.

Al principio en el año1771, había solamente un pequeño oratorio junto al cuarto del Rey en el edificio grande de la derecha según entramos desde Aranjuez. Como venían a misa gañanes, empleados, peones, mozos, campesinos y toda clase de personas, se quedó pequeño y el Rey Carlos III mandó al arquitecto director D. Jaime Marquet (francés) proyectar una nueva iglesia , pero al morir este en 1782 ocupó su puesto D. Manuel Serrano que construyó la iglesia actual, inaugurándose el 15 de Mayo de 1788.

Tenemos datos de que Vicente Mencherón fue el contratista de las obras de albañilería y mampostería. En el plano topográfico de Domingo de Aguirre (1772-73) todavía no figura la iglesia.

Al entrar, por el pórtico, vemos que su interior es de planta en forma de cruz griega. En el fondo está el Altar Mayor de mármol rojo. A ambos lados del Altar Mayor hay dos puertas simétricas que comunican con la sacristía. Al coro, balcón real y campanario se sube a través de una puerta a la derecha nada más entrar que da paso a una escalera de peldaños muy estrechos. A la izquierda se encuentra el baptisterio. El interior es arquitectónicamente clásico, de formas geométricas algo simples, molduras rectilíneas de ángulos rectos, neoclásica aunque con detalles barrocos. El pavimento es de piedra de Colmenar apiconada a mano, por canteros de Colmenar de Oreja, de gran valor artesanal, losas grandes concertadas. Es una iglesia acogedora. Tiene una serie de objetos que los fieles cortijeros han ido donando, como la lámpara araña de bronce con 16 brazos de gran circunferencia, el reloj de pié de caja de madera, la corona de plata de la Virgen, etc. Pero lo que realmente te envuelve, te impacta son esas tres grandes pinturas murales de grandes dimensiones.

En el año 1949 se restauró la iglesia y se les encargó al maestro Ramón Stolz Viciano. Las realizó con la ayuda de su hijo. Usó como modelos algunas personas y animales cortijeros. La realización de las pinturas duró desde Noviembre de 1948 hasta Mayo de 1949. Narran los principales milagros del santo. Parece que le pagaron el doble de lo que se ajustó (70.000 pts.) por lo satisfecho que quedó el entonces Instituto Nacional de Colonización que era el propietario de la Iglesia. Stolz es un maestro de la pintura española. Su pintura se caracteriza por su soltura, elegancia y gran precisión. Sus composiciones son equilibradas, de colores suaves con claros-curos de gran riqueza pictórica. En Zaragoza en el Pilar, hay pinturas del maestro del mismo estilo que las nuestras.

Monasterio de San Pascual (Aranjuez)

http://www.concepcionistas-aranjuez.org

http://www.vduarte.org  

 

El Instituto de Enseñanza Media San Isidro

Ocupa hoy día la sede de la que fue una de las instituciones docentes más relevantes en la historia de España, el Colegio Imperial de los jesuitas. En sus "Reales Estudios" se formaron formaron los hijos de buena parte de la nobleza española durante el Antiguo Régimen, hasta la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767. Los mejores tratados de enseñanza de las Matemáticas y la Astronomía, escritos en la España del siglo XVII, fueron redactados por científicos vinculados a este centro En 1560 se establece el primer Colegio de jesuitas en Madrid, en la parte ocupada por la actual Iglesia. En 1768, expulsados los jesuitas, se divide el edificio en tres partes: la primera de ellas para viviendas, la segunda (conventual) es utilizada para los llamados "Estudios Reales de San Isidro" y la tercera parte, la iglesia, se dedica a San Isidro transformándose en Colegiata. El Colegio, tras su transformación en Escuela de Arquitectura e instituto de Segunda Enseñanza, fue reformado y ampliado en 1876 por Francisco Jareño. Arquitectura En 1560 se establece el primer Colegio de Jesuitas en Madrid, en la parte ocupada por la actual Iglesia. Tras la muerte, en 1603, de la emperatriz María, hermana de Felipe II, deja sus bienes a la Compañía de Jesús "para construir de nueva planta todas sus dependencias, incluso la Iglesia, y realizar con mayor intensidad y facilidad su importante misión".

Se comienza en 1622 y se dedica a San Francisco Javier. Los estudios se inauguran en 1625. En 1768, expulsados los Jesuitas, se divide el edificio para su nueva utilización en tres partes: la primera de ellas para viviendas, la segunda (conventual) es utilizada para los llamados "Estudios Reales de San Isidro", provistos de Cátedras de Ciencias y Letras, más tarde se convertiría en Instituto de Segunda Enseñanza y engloba dentro de sus enseñanzas los estudios de Arquitectura (1851-1933). La tercera parte, la iglesia se dedica a San Isidro (1769), transformándose en Colegiat aEn el año 1885 se eleva la Colegiata a Catedral; la construcción del Templo estuvo a cargo del Jesuita Pedro Sánchez, que tenia dotes singulares de "tracista" y tuvo formación de albañil antes de ingresar en la Compañía de Jesús. La obra se termina en 166

 Las notas más características del templo son el uso de toda aquella serie de elementos comunes a la arquitectura jesuítica. Las torres de planta cuadrada que quedan inconclusas por culpa de los arquitectos municipales (1675) y la cúpula, siendo ésta la primera que se construyó con entramado de madera revestida de ladrillo por dentro y de pizarra y plomo por fuera, método que se extendió por su ligereza y economí

La transformación de la Iglesia en Colegiata de San Isidro la lleva a cabo Ventura Rodríguez, que modifica toda la decoración interio

Estas reformas -especialmente en la zona lindante con la calle de Toledo-, al menos la parte de mayor mérito artístico: portada y patio principal de gusto herreriano, fueron ejecutadas por el maestro cantero Melchor Buexas (1692). El Colegio, con la pródiga decoración del Claustro y portadas, constituye un gran testimonio del barroco ornamental del último tercio del siglo XVII.

 El Decreto provisional del origen del Colegio establecía la necesidad de habilitar viviendas para los empleados en el propio edificio. Esta condición trajo consigo un buen número de reforma .El Colegio, tras su transformación en Escuela de Arquitectura e instituto de Segunda Enseñanza, fue reformado y ampliado, en 1876, por Francisco Jareño que unifica la fachada y realiza una entrada independiente. PLANTA CONJUNTO SAN ISIDRO - APARECEN DIBUJADOS, EN COLOR AMARILLO, LAS PARTES EXISTENTES HACIA 1679: EL PERFIL DE LA IGLESIA, EL LLAMADO CUARTO VIEJO POR DETRÁS DE ELLA Y EL PABELLÓN DE LAS ESCUELAS, CONSTRUIDO SEGÚN TRAZA DE F. DE MORA, QUE COMPRENDE LAS CLASES DE RETÓRICA Y CRONOLOGÍA, DE MEDIANOS, MENORES, MÍNIMOS Y REMÍNIMOS.

DIBUJADOS EN COLOR: EL PATIO, LA PORTERÍA, ESCALERA PRINCIPAL -SITUADA ADYACENTE A LA IGLESIA, A MANO IZQUIERDA SEGÚN SE ENTRA POR LA PORTERÍA, EN LUGAR DE AL FONDO DEL PATIO-, CLAUSTRO PRINCIPAL DEL COLEGIO -TAL COMO EFECTIVAMENTE SE CONSTRUYÓ Y, EN EL PABELLÓN DE LAS ESCUELAS, LAS CLASES DE TEOLOGÍA Y MATEMÁTICAS, QUE CIERRA EL LLAMADO PATIO DE ESCUELAS Y LA CAPILLA DE LA CONGREGACIÓN.

Historia

El Instituto de Enseñanza Media San Isidro, en la calle Toledo, ocupa hoy día la sede de la que fue una de las instituciones docentes más relevantes en la historia de España, el Colegio Imperial de los jesuitas. Ya desde 1572 la Compañía venía teniendo en este solar un colegio en el que estudiaron alumnos tan ilustres como Lope de Vega, Calderón de la Barca y Francisco de Quevedo. Y fue a partir de principios del siglo XVII cuando, gracias al legado de la emperatriz María de Austria (hija de Carlos V), comenzaron las grandes obras del templo -la catedral de San Isidro- y del propio centro de estudios.

En 1614 estaba concluida ya la capilla de la Congregación de la Inmaculada; y en 1625 se inició la construcción del edificio conocido como los Reales Estudios, el lugar donde se formaron los hijos de buena parte de la nobleza española durante el Antiguo Régimen hasta la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767. En el relanzamiento del colegio se debe apreciar la intensa alianza entre los intereses de la Corona y los de la Compañía de Jesús. Felipe IV y el Conde Duque de Olivares prestaron todo su apoyo para crear un centro donde podrían entrar en contacto las elites nobiliarias y, al tiempo, aprender a servir a su soberano en la corte. El plan fundacional de los nuevos estudios (1625) recoge este asunto. Allí se mencionan las "necesidades de la república" y la "buena educación de los hijos de los príncipes nobles", la "noticia que dan las ciencias y disciplinas liberales para todos los negocios" y el "servicio al Rey y a la patria". Así las cosas, no debe extrañar las reacciones contrarias que los planes reales suscitaron: las Universidades de Alcalá y Salamanca, capitales culturales del Renacimiento español, adivinaron pronto la gran amenaza que suponía para ellas un centro como éste destinado a ejercer una visible hegemonía en la cultura del Barroco.

 CLAUSTRO DE LOS REALES ESTUDIOS

 Desde 1599 estaba ya fraguado el plan docente que se seguía en todos los colegios de la orden, la Ratio Studorium, un proyecto educativo integral donde el latín, las letras y el teatro se combinaban con la filosofía natural y experimental, y todo ello con la esgrima, la danza y otras actividades bajo el respeto a la jerarquía y el fomento a la creatividad. En el Colegio Imperial se hacían primero los Estudios Menores de Gramática durante seis cursos, que abarcaban desde el aprendizaje incipiente de las declinaciones y conjugaciones hasta la prosodia, el verso y la retórica clásica.

El Plan de Estudios Mayores del Colegio tenía 17 cátedras, entre las que había algunas dedicadas a lenguas clásicas, lógica, filosofía natural aristotélica, historia cronológica, Sagrada Escritura, teología moral y materias más o menos convencionales, pero también otras consagradas a las nuevas ciencias: matemáticas vinculadas a la medición, astronomía, cálculo de posiciones e hidrografía, anatomía, historia natural, botánica y mineralogía. Además, había dos que recogían los estudios militares y los saberes de la economía y la política. Sin duda, se trataba de formar a los futuros cortesanos y administradores de la Monarquía. Los Reales Estudios en el Colegio Imperial (1625-1767) tuvieron, por tanto, bien presentes las necesidades técnicas y la cualificación científica que requería el ejercicio del poder. Es significativo también que la Cátedra de Cosmografía y Matemáticas de la Academia de Matemáticas creada por Felipe II pasara a incorporarse al Colegio Imperial en 1628; y también que otra de las tres cátedras de matemáticas del Colegio fuera sufragada por el Consejo de Indias. Ocurre, simplemente, que las antiguas atribuciones de otras instancias (Casa de Contratación, la citada Academia de Felipe II, el propio Consejo de Indias) fueron asumidas y desplazadas a la órbita de los jesuitas, los verdaderos monopolizadores de la enseñanza nobiliaria, los ejecutores de buena parte de los proyectos técnicos e intelectuales relacionados con las Indias y, sin duda, los encargados de conciliar los nuevos conocimientos con el dogma católico. Entre los científicos de renombre que impartieron docencia en sus aulas están Claude Richard, La Faille, Alexandro Berneto, Pedro de Fresneda, Juan Eusebio Nieremberg y José de Zaragoza. El eclecticismo -una categoría que la cultura del Barroco y la obra de los jesuitas conjugaron seguramente mejor que nadie- hizo que junto al rechazo del heliocentrismo y el atomismo, por el Colegio Imperial desfilaran muchas de las nuevas ideas.

Así, por ejemplo, no es de extrañar que los mejores tratados de enseñanza de geometría, trigonometría, aritmética, álgebra y astronomía escritos en la España del siglo XVII salieran de la pluma de Richard, La Faille y Zaragoza. Y tampoco que, más allá de su época dorada, en pleno siglo ilustrado, tuviera que ser el jesuita Padre Burriel quien ayudara a Jorge Juan a publicar sus trabajos astronómicos donde defendía abiertamente el sistema copernicano Obviamente, el mundo de las ciencias no fue el único en que descollaron sus profesores y alumnos. Ya hemos mencionado a Lope, Calderón y Quevedo. Las justas poéticas del Colegio fueron ciertamente famosas y algunos de los mejores predicadores de su tiempo (un género entonces de gran importancia) fueron miembros del Colegio, cuando no sus propios rectores, como es el caso del Padre Jerónimo de Florencia .En el siglo XVIII las grandes atribuciones en materia de cosmografía, geografía y matemáticas de que gozaban los jesuitas fueron pasando a manos de los ingenieros militares y los oficiales científicos de la Armada, los nuevos brazos de una Monarquía que liquidó su vieja alianza con la Compañía en favor de otros cuerpos más cercanos a sus ideales centralizadores y burocráticos

 

Con esto concluimos la visita al Madrid de San Isidro, para más información consultar el libro de San Isidro y desde aqui se anima a todos los hijos de Madrid a inscribirse en la real congregación del Santo para unirse a su Santa devoción. Gracias .

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